Protege la siguiente tarea, no la clase entera
El patrón más útil es pequeño: una pregunta, una respuesta y la siguiente ficha detrás. Quien acierta avanza, quien se atasca recibe una pista y vuelve a intentarlo. Reintentar no cuesta nada y no queda registrado como un fallo, lo que cambia cuánto se atreve una clase a responder en voz alta.